Esposos, Dios no os pide que os quedéis con los brazos cruzados mientras esperáis. Dios no pide que rechacéis la medicina. Dios, que es el autor de la naturaleza, se alegra cuando el ser humano aprende de ella, la estudia y la respeta para ayudar a la vida a florecer donde hay obstáculos.
Hay algo que hay que entender bien: el problema en muchos casos de dificultad para concebir no es que el cuerpo sea incapaz de engendrar vida, sino que algo no está funcionando como debería. Hay una causa. Y esa causa, muchas veces, puede encontrarse y tratarse.
La NaProTecnología — que viene de Natural Procreative Technology — es una medicina que trabaja exactamente así. Estudia el ciclo femenino con precisión, identifica la causa real de la dificultad, y trata de resolverla de manera natural. No manipula la vida. No la crea artificialmente fuera del cuerpo. No produce ni destruye embriones. Trabaja con el cuerpo tal como Dios lo hizo, ayudándole a ser fértil de manera natural.
La NaProTecnología es medicina que respeta la dignidad del ser humano desde el primer momento. Es ciencia fiel a la vida. Y sus resultados, respaldados por décadas de investigación, son extraordinarios — con tasas de éxito iguales o superiores a los métodos artificiales en muchos casos.
Si aún no la conocéis, informaos. Buscad un médico o ginecólogo formado en NaProTecnología. Es un camino que muchos matrimonios hemos recorrido con fruto y que os permite buscar el embarazo sin traicionar vuestros valores ni vuestra fe.
Dios se alegra de que uséis bien la inteligencia que os dio para cuidar y ayudar a la vida.
Con cariño de hermana en Cristo,

Montserrat Bellido Durán
Fundadora y Directora de FID




