Hermano, hermana, el sentimiento de fracaso puede ser aplastante. Cuando algo en lo que pusiste toda tu energía no salió como esperabas. Cuando una decisión resultó equivocada. Cuando miras atrás y ves errores que desearías no haber cometido.
El fracaso es uno de los miedos más paralizantes que existen. Y cuando ocurre, puede dejar una marca que tarda mucho en sanar.
Pero mira a María. Vivió treinta años en Nazaret en el más completo anonimato. Sin que nadie supiera quién era su Hijo. Sin éxito visible de ningún tipo. Una vida que el mundo hubiera llamado sin duda «sin logros destacables.»
Y sin embargo, en ese silencio aparente Dios estaba obrando la mayor maravilla de la historia.
Tu «fracaso» puede estar siendo, desde los ojos de Dios, la preparación para algo que aún no ves. La vida oculta de Nazaret precede siempre a la vida pública del Evangelio. Los años de silencio siempre preceden a los años de fruto.
No te rindas. El Inmaculado Corazón de María conoce el valor del tiempo oculto.
✦ Propósito del día:
Hoy, lleva al Inmaculado Corazón de María lo que sientes como fracaso. Y di: «Mamá, lo que el mundo llama fracaso, ponlo en las manos de Dios. Que Él le dé el valor que yo no veo.»
Con cariño de hermana en Cristo,

Montserrat Bellido Durán
Fundadora y Directora de FID




