Hermano, hermana, hay momentos en que uno duda de que Dios le ame. No como duda intelectual. Como duda visceral, de tripas. «Si Dios me amara, no me habría pasado esto.» «Si me escucha, yo no estaría así.» Esa duda que llega desde el dolor, no desde la filosofía.
María creyó en el amor de Dios al pie de la Cruz. En el peor momento posible. Cuando todo parecía indicar lo contrario. Cuando su Hijo moría entre el escarnio y el abandono. Y sin embargo, Ella creyó.
¿Cómo? No porque lo entendiera todo. Sino porque lo había vivido. Había visto la Anunciación, Caná, la Transfiguración. Tenía una historia con Dios. Y esa historia le dio la resistencia para aguantar el momento más oscuro.
Construye tu historia con Dios. Recuerda las veces que Él ha actuado en tu vida. Y cuando llegue la duda, esa historia te sostendrá.
✦ Propósito del día:
Hoy, escribe tres momentos de tu vida en que sentiste que Dios estaba presente y actuó. Tenlos a mano para cuando llegue la duda.
Con cariño de hermana en Cristo,

Montserrat Bellido Durán
Fundadora y Directora de FID




