Hermano, hermana, no hay familia perfecta. Todas las familias tienen sus heridas, sus conflictos, sus distancias, sus malentendidos que se acumulan. Y a veces esas heridas duelen tanto que parece que la familia que Dios nos dio se ha convertido en el mayor foco de sufrimiento.
No te digo que estés solo. Ya lo sé. Pero el dolor de familia tiene un sabor especial, porque es el dolor de quienes más quieres y de quienes más esperabas.
María es la Reina de la familia. Vivió en el hogar más santo de la historia con José y con Jesús. Conoce la convivencia, las diferencias de carácter, los momentos de incomprensión que hay en toda familia.
¡Invita a María a tu casa! Ella está invitada a tu boda, es tu madre, es tu amiga. Dile lo que te pasa y Ella se ocupará. Ponla como Reina de tu hogar. Consagra tu familia a su Inmaculado Corazón. Y observa cómo ese Corazón empieza a actuar donde tú solo no puedes.
✦ Propósito del día:
Esta semana, pon una imagen de María en un lugar visible de tu hogar. Y cada vez que pases por delante, di: «María, tú eres la Reina de esta casa. Reina aquí.»
Con cariño de hermana en Cristo,

Montserrat Bellido Durán
Fundadora y Directora de FID




