Hermano, hermana, la angustia por el futuro es una de las más paralizantes. No por lo que está pasando ahora, sino por lo que podría pasar. Por los escenarios que la mente construye en sus momentos de mayor oscuridad. Por los «y si…» que van acumulándose hasta hacer la vida insoportable en el presente.
La mente que vive en el futuro no puede disfrutar del presente. Y el presente es todo lo que tienes. El pasado ya fue. El futuro aún no es. Solo tienes el ahora.
María vivió en el presente. No sabía cómo su Hijo iba a resucitar hasta que ocurrió. Vivió el día a día del Evangelio con la misma fe y la misma incertidumbre que tú. Y confió. Siempre confió.
«El Señor está contigo«, le dijo el Ángel. Y ese «está» es presente. No «estará». Está. Ahora. En este momento de incertidumbre. En este cruce de caminos. En este futuro desconocido.
Dios está contigo ahora. María intercede por ti ahora. El futuro está en manos del que lo creó.
✦ Propósito del día:
Hoy, toma la angustia por el futuro que más te pesa y díle literalmente a María: «Mamá, tengo miedo de lo que pueda pasar con… Te lo entrego. Cuídalo Tú.»
Con cariño de hermana en Cristo,

Montserrat Bellido Durán
Fundadora y Directora de FID




