Hermano, hermana, hay momentos en la vida en que uno no sabe a dónde va. Ni qué quiere. Ni cuál es el siguiente paso. Un cruce de caminos en que todos los caminos parecen igual de posibles e igual de inciertos.
Esa desorientación produce angustia. Produce la sensación de que el tiempo pasa y la vida se escapa sin que uno acabe de decidir qué hacer con ella.
La Tradición llama a María Stella Maris. Estrella del Mar. La que guía al navegante cuando la niebla es tan densa que no se ve ni la propia mano.
María no te da un GPS con las instrucciones exactas de lo que tienes que hacer. Pero sí hace algo más importante: te lleva a Jesús. Y Jesús, que es el Camino, la Verdad y la Vida, sí puede orientarte. Desde dentro. Si le dejas.
Acude hoy al Inmaculado Corazón de María si sientes que has perdido el rumbo. Que Ella sea la estrella que te oriente cuando tú no ves.
✦ Propósito del día:
Hoy, en la oración, no le pidas a María la respuesta que buscas. Pídele que te lleve al que tiene todas las respuestas. «María, llévame a Jesús. Que Él sea quien me oriente.»
Con cariño de hermana en Cristo,

Montserrat Bellido Durán
Fundadora y Directora de FID




