Madre, hoy te hablo a ti directamente. Tú que te levantas cansada y te acuestas agotada. Tú que das todo el día sin que nadie te pregunte cómo estás. Tú que ves a tus hijos sufrir y no puedes remediarlo del todo. Tú que a veces te preguntas si lo estás haciendo bien y si todo este esfuerzo sirve para algo.
Nadie te ha dicho lo importante que eres. Pues yo te lo digo: eres imprescindible. Lo que haces cada día, en el silencio de tu hogar, vale más que todo el éxito del mundo. Y Dios lo ve, aunque el mundo no lo vea.
María fue madre. No en un palacio. En la pobreza de Belén, en el exilio de Egipto, en el silencio de Nazaret, al pie de la Cruz. Fue la madre más completa que ha existido. Mujer fuerte, valiente, pura y sacrificada. Mujer de fe, esperanza y caridad.
Sé una buena madre como lo es María. Y cuando estés agotada, acude a Ella. Que María te comprende y acepta acompañarte en ese cansancio que nadie más ve.
No estás sola. Tienes la mejor Madre del mundo ayudándote.
✦ Propósito del día:
Madre, hoy regálate cinco minutos para ti. Siéntate. Respira. Y dile a María: «Mamá, hoy estoy agotada. Sé Tú la madre que necesito ser. Que lo que yo no puedo, lo hagas Tú.»
Con cariño de hermana en Cristo,

Montserrat Bellido Durán
Fundadora y Directora de FID




