Hermano, hermana, la vida está llena de decepciones. Cosas que esperabas que ocurrieran y no ocurrieron. Personas que pensabas que serían de una manera y resultaron de otra. Ilusiones que se fueron deshaciendo con el tiempo. Esperanzas que tardaron en cumplirse o nunca se cumplieron del todo.
Las decepciones, acumuladas, pueden ir endureciendo el corazón. Pueden ir enseñando al alma a no esperar mucho, para que el golpe sea menor cuando llegue.
Pero un corazón que no espera, tampoco puede alegrarse. Un corazón que no confía, tampoco puede amar.
Confía en Ella. Confía y ama a la Virgen María. Ella no defrauda. Ella es siempre la defraudada por los que renuncian a su amor, a sus cuidados, a su intercesión. Pero ella nunca defrauda a los que confían.
¿Cuánto tiempo llevas sin confiar en María? ¿Cuánto tiempo llevas esperando que las cosas funcionen solo con tu propio esfuerzo, sin acudir a la Madre que intercede?
Prueba. Confía. Que el Inmaculado Corazón de María no conoce el egoísmo.
✦ Propósito del día:
Hoy, trae a María una expectativa que no se cumplió y que todavía duele. No para resignarte. Para confiarle esa herida y pedirle que Dios la resuelva como solo Él sabe.
Con cariño de hermana en Cristo,

Montserrat Bellido Durán
Fundadora y Directora de FID




